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Más de un millón de personas apreciaron las obras de Frida Kahlo en Europa

•      En conmemoración de 112 años del natalicio de la pintora, a partir del 6 de julio se presenta la muestra de arte-objeto Frida –mi vida–, de la artista alemana Renate Reichert
•      Como parte de las celebración por el 25 aniversario de El Olmedo, se está preparando una nueva instalación museográfica de sus obras

El próximo 6 de julio se conmemorará el 112 natalicio de una de las figuras más relevantes del arte mexicano: Frida Kahlo. Aunque en vida sólo realizó una exposición individual, con el paso del tiempo su arte se ha consolidado como uno de los mejores embajadores de la cultura mexicana.

Es así que, después de viajar por Italia, Hungría y Rusia, la colección de 26 piezas que posee el Museo Dolores Olmedo regresa a México. En su recorrido durante año y medio, la muestra fue apreciada por más de un millón de personas (400 mil visitantes en Moscú, 360 mil en Milán, 220 mil en Budapest y más de 200 mil personas en San Petersburgo).

Actualmente, las piezas se encuentran en un proceso de limpieza y conservación, el cual durará hasta septiembre cuando, en celebración por el 25 aniversario de El Olmedo, regresen a salas con una nueva instalación museográfica.

Frida –mi vida—

La fascinación que han desatado la figura de Frida Kahlo y su arte está presente en el trabajo de otros creadores. Es así que para conmemorar su natalicio y los 80 años de realización de la obra Las dos Fridas (1939), se abrirá la exposición Frida Kahlo –mi vida–.

Esta muestra está integrada por 47 piezas arte-objeto, realizadas por la artista alemana Renate Reichert. En ellas, como un dialogo personal entre ambas, se presenta un homenaje a manera de exvotos, con detalles decorativos sin elementos de dolor, sino más bien para aludir al arte popular mexicano, al entorno que rodeó a Frida Kahlo y,representar cada uno de los 47 años que vivió la pintora.

Asimismo, como gesto intencional, Renate Reichert tiene un gesto simbólico hacia Frida Kahlo: “…tuve el deseo de verla tranquila, liberada de dolor; por eso (…) me permití hacer desaparecer su indumentaria de muerte. Sin su anatomía sanguinolenta, Las dos Fridas, se transformaron en dos mujeres serenas. (…) quisiera que sea entendido como una iniciativa de sanación, una proposición de terapia, un regalo imaginario para esta mujer, por su valor y sentido del humor.”

Las piezas que conforman Frida –mi vida— se adhirieron a la colección de El Olmedo en 1999 y, en esta ocasión, el publico podrá verlas exhibidas en su totalidad.

Actividades #EnElOlmedo para conmemorar a Frida Kahlo

Con motivo de la celebración del cumpleaños y fallecimiento de la pintora mexicana, se realizarán dos actividades en el Foro Abierto:

Sábado 6 de julio, a las 13:00
Viva la vida con Frida
Esta obra, presentada por el grupo Itinerante, recrea a una Frida Kahlo niña que cuenta la historia de su vida.

Domingo 14 de julio, a las 13:00
Frida: amor, dolor, pasión y canción
Ana Hally mostrará un espectáculo musical que retoma las cartas, pensamientos, pasiones e ideales de la pintora mexicana, así como su relación con Diego Rivera.

Sobre Frida Kahlo

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de julio de 1907. Dificultades físicas como la poliomielitis que padeció a los 6 años y el accidente que sufrió a los 18 años en un camión en 1925, el cual le dejó lesiones de por vida en la espina dorsal, marcaron su obra. Asimismo, la relación que mantuvo con el pintor Diego Rivera, a quien conoció en 1922, fue determinante tanto en su arte como en su vida personal.

Sus trabajos contienen una fuerte carga de introspección y reflejan sus emociones de forma franca, tal es el caso de Las dos Fridas o bien, La columna rota (1944). Otra característica de sus pinturas son los elementos de la cultura popular mexicana que retoma, o bien, el reflejo de la flora y fauna del país como en Autorretrato con changuito (1945).

Frida Kahlo falleció el 13 de julio de 1954, a la edad de 47 años.

El Olmedo conserva en su colección 26 de las obras de la pintora mexicana, las cuales adquirió Dolores Olmedo a sugerencia de Diego Rivera.

Mundos literarios ilustrados por Angelina Beloff se presentan en El Olmedo

  • Integrada por 18 grabados de Angelina Beloff y 3 cuadros de Diego Rivera, esta muestra se presenta en el marco del próximo aniversario del museo, así como por los 140 años del nacimiento de la también autora de Muñecos animados
Grabado de Angelina Beloff
Maternidad, de Angelina Beloff, hace alusión a su hijo Diego Miguel Ángel Rivera Beloff

Angelina Beloff y Diego Rivera se conocieron en 1909 en Brujas, Bélgica. Fue María Blanchard, artista y amiga de ambos, quien les presentó. A partir de esta fecha sus vidas estarían unidas por poco más de  10 años de relación sentimental, por el recuerdo de su hijo Diego Miguel Ángel Rivera Beloff y por la impronta artística que cada uno legó a México.

Si bien Angelina Beloff es recordada por su unión con Diego Rivera, como artista fue una mujer sumamente preparada y que por mérito propio recibió reconocimiento. Después de su separación del creador mexicano, la cual ocurrió en 1921, continuó con la producción de imágenes para ilustrar libros de autores diversos. Además, en 1945 escribió Muñecos animados, título que documenta la historia, técnica y función educativa del teatro de muñecos.

Como parte de las celebraciones del 25 aniversario de El Olmedo, presentamos una muestra de 18 trabajos de ilustración que desarrolló Angelina Beloff, durante el período que vivió en Francia. Por conservación y debido a que la mayor parte de la producción de Angelina Beloff está hecha en papel, este acervo –de 47 obras en total– se mantiene resguardado. Asimismo, estas piezas se complementan en un diálogo con tres oleos de Diego Rivera, creados durante el periodo en que vivieron juntos.

El visitante de El Olmedo podrá sumergirse en imágenes de El soldadito de plomo, de Hans Christian Andersen; Ariane, la joven rusa, de Claude Anet; y Encender una hoguera, de Jack London. En las ilustraciones expuestas se aprecian rasgos característicos de la obra de Angelina Beloff: la armonía, el equilibrio entre formas y color, así como un estilo conciso y refinado.

Las temáticas de los grabados en madera de Angelina Beloff se basaban frecuentemente en los cuentos de hadas y en el folklor ruso -este último está manifiesto en la serie de Ariane, la joven rusa. Se puede apreciar la simplicidad de la imagen para darle un mayor impactó y, en muchos casos, en vez de generar imágenes narrativas, la artista presenta objetos que aluden a su simpatía por las artesanías y al análisis de los elementos decorativos que abundan en las aldeas del campo ruso.

Cabe resaltar que una de las piezas que se encuentra en exhibición no pertenece a ningún libro, es más bien un testimonio personal: el fallecimiento del pequeño Diego Miguel Ángel Rivera Beloff a los 14 meses, debido al crudo invierno europeo en 1917. El grabado Maternidad es una representación de la artista amamantando a su recién nacido.

Sobre las obras de Diego Rivera, que complementan la muestra, se presentan los oleos La noche de Ávila (1907), el cual representa el periodo en que se conocieron los artistas; el Retrato de Angelina, que pintó en 1918, en donde se aprecia la influencia de Goya; y Cuchillo y fruta frente a la ventana (1917), que en el reverso tiene una leyenda escrita en francés que dice: “A tres días de la muerte de Diego Miguel Ángel Rivera Beloff.”

Sobre la Colección de Angelina Beloff #EnElOlmedo

El núcleo fue fundado en 1994 (dos días antes de que abriera el museo), cuando la señora Dolores Olmedo adquirió 40 grabados del coleccionista Xavier Girón de la Peña. La mayoría de las piezas comprenden el período temprano de Angelina Beloff: acuarelas, dibujos, grabados originales en lámina, y grabados en madera que fueron creados en Francia durante los 1910 hasta los años veinte.

Entre un número de colecciones privadas o museos en el país, el Museo Dolores Olmedo cuenta con la más rica recopilación en el mundo de esta artista, ya que abarca dibujo, acuarela y gráfica, además de un ejemplar de su pintura al óleo.

Angelina Beloff, 140 años del nacimiento de una artista con profunda agudeza y sentido de observación

  • El Olmedo cuenta con 49 piezas en su acervo, entre las que se encuentran dibujo, grabado en madera, litografía, oleo y acuarela
  • A partir del martes 25 de junio, se podrá apreciar una muestra de las ilustraciones que la artista realizó para varios cuentos clásicos

Armonía así como equilibrio entre las formas y el color son cualidades que emana de la obra pictórica de Angelina Beloff, artista que representó fielmente los seres, las cosas y el paisaje que le rodearon en grabados, pinturas y dibujos.

Recordada en muchas ocasiones por la relación que mantuvo con Diego Rivera y por ser la madre del único hijo de ambos, Angelina Beloff construyó por merito propio una sólida producción artística.

Nació el 23 de junio de 1879 en San Petersburgo, Rusia, aunque su padre nunca alentó su inclinación artística porque deseaba que se dedicará a la medicina, Angelina Beloff inició sus estudios de pintura en una academia nocturna, a la par que tomaba clases de matemáticas y ciencias biológicas.

En 1904, ingresó a la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo y obtuvo un diploma que le confirió el derecho de impartir clases de dibujo. Sin embargo, siempre inquieta por aprender viajó en 1909 a París, Francia.

En la “Ciudad Luz” permaneció unos meses en la Academia de Henri Matisse, pero el estilo que se impartía en ésta no concordaba con  sus ideales artísticos, lo que la llevó a tomar lecciones con el pintor español Anglada Camarasa y paralelamente, aprendió grabado en metal y en madera.

Acompañada de María Blanchard, partió a Bélgica, en donde conoció a Diego Rivera con quien mantuvo una relación por más de 11 años. Asimismo, con el artista mexicano tuvo al único hijo de ambos, Miguel Ángel Diego, quien falleció a los 14 meses, debido al crudo invierno de 1917.

Más allá de la relación sentimental de Angelina Beloff con Diego Rivera, ella siempre se mantuvo activa con la pintura y el grabado, tanto en madera como en metal. Es así que, la biblioteca de Arte y Arqueología de París y el Museo de Le Havre adquirieron series de sus grabados. Además, participó en exposiciones colectivas e individuales en la Galería Nouvel Essor, La Dauphine, la Sociedad de Grabado Artístico y el Salón de los Independientes.

En 1921 termina su relación con Diego Rivera, quien había vuelto a México llamado por José Vasconcelos para trabajar en el movimiento que se estaba gestando: el muralismo.

A partir de esto, trabaja como restauradora durante siete años, y por las tardes, pinta y graba. En esta época varios editores le hacen el encargo de ilustrar libros de autores franceses como André Maurois, una edición completa de Moliére, la edición del tricentenario de los cuentos de Perrault, entre otros.

En 1932, recibió una invitación para venir a México, país donde radicará hasta su muerte, acaecida en 1969. Durante el tiempo que vivió en el país siguió trabajando como docente además de continuar dibujando e ilustrando, empezó un proyecto educativo con el teatro guiñol, tema sobre el que publicó un libro en 1939 y que la llevó a trabajar en la Sección de Teatro del Departamento de Bellas Artes.

Nunca abandonó la pintura, por ello en 1967, el Instituto Nacional de Bellas Artes le dedicó una exposición-homenaje en la cual se presentaron 200 obras suyas.

El Olmedo preserva una parte del legado de Angelina Beloff, resguardando  49 de sus obras, en diversas técnicas como dibujo, grabado en madera, oleo, litografía y acuarela. Asimismo, su imagen perdura en los retratos que le realizó Diego Rivera, entre los que destaca el de 1918 que la presenta con una figura serena y etérea, haciendo una referencia a la Maja Vestida, de Goya.

A partir del martes 25 de junio, El Olmedo presentará una exposición con ilustraciones que Angelina Beloff realizó para varios cuentos clásicos, entre ellos El soldadito de plomo, de Hans Christian Andersen.

Inés Amor escribió sobre Angelina Beloff:

“Con entrañable amor por su profesión, interesada en todo lo que la rodea, Angelina ha pintado de México todo: sus gentes, su paisaje, sus flores, sus juguetes y hasta sus absurdos”.

24hrs. de memes #EnElOlmedo

Creadores de memes culturales, ¡manifiéstense!

#EnElOlmedo queremos que te subas al tren del meme, para celebrar nuestro 24º aniversario.
¿Cómo? Participa en el concurso «24hrs. de memes #EnElOlmedo», creando el mejor meme con tu obra favorita de nuestra colección.
Los memes serán seleccionados, en conjunto, por el jurado del Museo Dolores Olmedo y del Instituto Nacional de los Bellos Memes.
Premios:
– El 17 de septiembre, día de nuestro 24º aniversario, los mejores 24 memes, serán publicados cada hora, en nuestras redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram)

– Visita guiada para los 24 ganadores (y un acompañante cada uno),  a nuestra colección permanente, el sábado 22 de septiembre, por la mañana.

 

Bases del concurso:

  • Crea un meme a partir de las obras de nuestra colección, las cuales puedes consultar en nuestro Google Arts & Culture. >> bit.ly/2CujJPH
  • Envia el meme a los correos: difusion@mdop.org.mx e institutonacionaldebellosmemes@gmail.com, del 23 de agosto al 10 de septiembre, con el Asunto: 24hrs. de memes #EnElOlmedo.
  • Los memes deben tener excelente ortografía.
  • No se permiten memes que evoquen prejuicio social. Ejemplo: racismo, clasismo, machismo, etc.
  • Los memes deben ser tu autoría.
  • Omite ofensas pictográficas y verbales.
  • Evita utilizar los adverbios “Como, Cuando, When”, para referenciar la experiencia.
  • Los memes no pueden incluir marcas o bebidas alcohólicas.
  • Los ganadores serán contactados el jueves 13 de septiembre.

Recomendaciones técnicas:

1) Los post deben partir de un mínimo de 600 px X 600 px a un máximo de 800 px X 800 px

2) Resolución 72 dpi

3) Modo de color RGB

4) Formatos aceptables: jpg. Mov. Mp4 gif.

Xocolatl. El xoloitzcuintle mexicano.

CMYK básico

En el jardín del Museo Dolores Olmedo vive feliz una familia de xoloitzcuintles, los perros pelones que han sido distintivos de nuestro país. el más simpático es Xocolatl, un cachorro que hizo suya la empresa de poner muy en alto el honor de los de su raza. Las páginas de este libro nos cuentan su aventura y celebran la belleza singular de estos animales mexicanos. El libro, dirigido al público infantil, fue escrito por Agustina Tocalli-Beller e ilustrado por Inés Hüni. ¡Adquiérelo en nuestra tienda!