Modernismo Norteamericano
Con este impulso, Estados Unidos volvió la mirada hacia el interior y, al igual que en muchos otros países, se desarrolló un movimiento artístico en donde se exaltaron todos los aspectos de la cultura nacional: el paisaje, los tipos humanos, las construcciones urbanas y rurales, elementos de la naturaleza, pero también aspectos del desarrollo tecnológico e industrial comenzaron a invadir los lienzos de los pintores. Es a partir de los años 20 cuando vemos un verdadero movimiento artístico norteamericano, que aunque no se concretó dentro de una misma propuesta estética, más tarde se convertiría en uno de los más importantes a nivel internacional -en el país confluyeron al mismo tiempo lo figurativo y lo abstracto, el neo-cubismo y el costumbrismo, lo naif y el expresionismo. Muchos artistas se conocieron entre sí, fueron amigos, ejercieron influencia unos en otros, sin embargo, pocos se agruparon para seguir una misma línea artística, y más bien podemos hablar de propuestas estéticas y técnicas individuales; así se desarrollan el dripping, el action painting, el abstraccionismo, el expresionismo, el American Scene, el surrealismo y el happening, entre otros. La exposición Modernismo Norteamericano presenta 46 obras de 24 artistas norteamericanos o naturalizados como tales, que nos llevan en un recorrido por cada una de las temáticas que caracterizaron el arte estadounidense, por lo que el público podrá encontrar obras de Edward Hopper, Milton Avery, Joseph Stella, George Tooker y muchos más en pintura, así como la obra en escultura de Alexander Calder, con sus extraordinarios móviles -su principal aportación al arte norteamericano, con los que logró darle movimiento a la escultura. Modernismo Norteamericano se compone de obras de las colecciones del Walker Art Center y del San Francisco Museum of Modern Art, y ha sido posible gracias al intercambio cultural celebrado entre estas instituciones. |