“EL CORCITO” Semblanza

 

Los primeros años de su vida transcurren en Texcoco, Estado de México, lugar donde nace en 1892. Estos momentos resultan poco agradables con la temprana muerte de su madre y, posteriormente, la de su padre.

La educación se vuelve fundamental en la formación del artista, quien en su etapa inicial ingresa a un internado religioso y por el año de 1914, se incorpora a las clases de la Academia de San Carlos. Entre sus maestros y sus compañeros podemos encontrar a las grandes figuras artísticas de la primera mitad del siglo XX: Germán Gedovius y Saturnino Herrán como los expertos virtuosos, y Gabriel Fernández Ledesma, Agustín Lazo, Rufino Tamayo, Julio Castellanos y Luis Ortiz Monasterio, con quienes comparte enseñanzas. Precisamente, es en este período en el que Antonio Ruiz adopta el nombre de Corcito, que procede de su parecido con un torero apodado “El Corzo”.

Antes de egresar de la Academia, empieza su vida laboral como dibujante en la Secretaría de Comunicaciones, en Ferrocarriles de México, en el Departamento de Bibliotecas y Servicios Gráficos y en la Secretaría de Obras Hidráulicas. Tiempo después trabaja como profesor de dibujo en Bellas Artes.

En 1925 conoce a Merced Pérez Correa, a quien le propone matrimonio, pero por órdenes de su padre, se traslada a Nueva York. Con ello surgen grandes intenciones de Antonio por salir del país rumbo a Estados Unidos, viendo la posibilidad de hacerlo a través del desarrollo de sets cinematográficos en Hollywood. Su estancia en este país es sumamente complicada por las pocas oportunidades que tiene y las dificultades al no encontrar trabajo en su área. Ahí realiza de manera gratuita decorados para teatros.

Su retorno a la capital obedece principalmente al regreso de su prometida, con quien contrae nupcias en 1927, además de recuperar su antiguo trabajo como profesor y dibujante.

Los siguientes años produce obras muy significativas, entre las que se encuentran: La billetera y Cocina mexicana (Reposo); una etapa muy productiva en la que se desarrolla como pintor y docente, actividades que disfrutaba bastante.

Fue hasta 1938 que logra tener una proyección internacional al colaborar al lado de Miguel Covarrubias, con una producción de ocho mapas murales para The Pacific House en la Golden Gate International Exposition de San Francisco, California.

Además, decide participar como escenógrafo y diseñador de vestuario de la obra de teatro Anfitrión 38 de Jean Giraudoux, bajo la dirección de Julio Bracho. A partir de esa colaboración es llamado continuamente a diferentes compañías de ballet y teatro, por lo que recibe constantes alabanzas de sus amigos, como de la prensa.

Dos años después, se presenta en la Exposición Internacional del Surrealismo, organizada por Wolfgang Paalen, André Breton, Diego Rivera, César Moro e Inés Amor, en la que participa con dos obras pensadas específicamente para esa muestra: Orador y Malinche, las cuales estaban consideradas estilísticamente dentro del realismo mágico.

En 1941, se integra al Seminario de Cultura Mexicana, en el que participa a lado de cantantes, músicos, compositores, artistas y personalidades de la cultura, como Manuel M. Ponce, Ángel Zárraga, Vito Alessio y Rodolfo Usigli. El objetivo de este grupo era difundir en todo el país la cultura en cada una de las ramas de su especialidad.

Al siguiente año, su vasta experiencia le permite ocupar la dirección de la Escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda”, lo cual le trae críticas como satisfacciones de maestros, artistas y alumnos, pero sobre todo, respeto de muchos de sus colegas como Frida Kahlo, Germán Cueto y María Izquierdo.

Su incursión en la escenografía es una constante a lo largo de su vida, principalmente en la danza, donde colabora en obras en las que participaron las hermanas Campobello, Blas Galindo y Carlos Chávez. Es por ello que en 1949 crea un argumento para ballet titulado La sirena y el mar. Asimismo, pinta uno de sus óleos más conocidos: La soprano, y participa en una muestra colectiva en París.

La última etapa de su vida la disfrutó trabajando en lo que más le gustaba: pintando y produciendo escenografías. En 1961 sufre un derrame cerebral que provoca parálisis de la mitad de su cuerpo. Fallece en1964 en la ciudad de México.

Luisa Barrios, asesora de la exposición